Exigimos la derogación del 135

En pleno agosto, hace 7 años, sin apenas debate previo ni tener en cuenta la voluntad popular, las élites políticas decidieron reformar la Constitución por su cuenta, para someter al país a los acreedores de su deuda pública. Hemos sufrido el grave impacto de esta catástrofe económica, empezando por recortes en gasto público centrados particularmente en las políticas sociales, que han llevado, inexorablemente, a los recortes en libertades y a la pérdida de democracia.

El día 23 de agosto de 2011, con la reforma del artículo 135 de la Constitución quedará para el recuerdo como el día en que España fue sometida.

Pero la sumisión de España mediante la deuda no es un caso aislado. Lejos de la pérfida discreción de la reforma constitucional, destacamos la atroz de la sumisión de Grecia, donde la maquinaria del establishment de la Unión Europea no tuvo remilgo alguno en mostrar su fuerza e inició una campaña para derrocar de facto a un gobierno decidido a luchar por su gente, en un episodio histórico de cómo el autoritarismo tecnócrata sometió a un gobierno y le forzó a traicionar la voluntad popular que le dio su mandato. Por no mencionar los diversos “rescates” envenenados forzados sobre algunos de los países más afectados por la crisis.

En esta sumisión a la deuda encontramos la semilla que nos lleva a los recortes, a un modelo económico que olvida a las personas destinándolas a la miseria, y que, en última instancia, es una herramienta más para que los poderosos impongan su voluntad desde la sombra.

Por ello, la coordinadora estatal de DiEM25 España ha decidido adherirse a la campaña por la derogación del artículo 135 de la Constitución Española, promovida por la campaña ciudadana #10añosdeCrisisEstafa.

El pueblo europeo no puede ser realmente libre mientras esté sometido a la deuda.

Lucharemos por liberarnos de las distintas ataduras que nos someten y, convirtiendo la crisis en oportunidad, promovemos una nueva política económica para Europa (nuestro New Deal Europeo) que nos saque del círculo vicioso de la austeridad y que convierta la Europa social en una realidad.

Caímos por separado, pero nos salvaremos juntos. Recuperaremos nuestra democracia.